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Fuera de tiempo y lugar

Capitulo I

La infancia

 

Esta es la historia de un hombre que nació en una época difícil, en la que los cambios sociales y culturales y tecnológicos influyeron en su vida, bueno como a todo el mundo, pero tal vez a él le influyeron un poco más por su modo de afrontar los nuevos retos que le surgieron el la vida cotidiana.

Su nacimiento no fue algo fuera de lo común, nació en un hogar de lo que podríamos considerar clase media trabajadora y fue criado con cariño por sus padres y familiares.

Claro que no pudieron darle todo lo que el niño hubiera deseado, pero es que los niños quieren todo lo que ven, pero si que aparte del cariño también le dieron todo lo material que estaba al alcance de la economía del hogar.

Nació en una populosa ciudad cosmopolita de un país del sur de Europa donde el sol calienta mucho en verano, aunque la brisa del mar suaviza el calor extremo, por lo que descartamos también que el calor le produjera algún daño cerebral, pero esta claro que su cerebro no era como los de la mayoría de los habitantes contemporáneos de su ciudad, a pesar que coincidió con gente que momentáneamente tenían sus mismas inquietudes.

Descubrió el sexo antes de enterarse de quién eran los reyes magos.

Una tarde de invierno, daba la sensación de que fuera noche avanzada, estaba con unos chicos mayores que él y uno de ellos tenía en su poder una revista porno que  había encontrado en los trastos de su hermano mayor que estaba haciendo el servicio militar.

El se negaba a creer que semejantes guarradas las hacían los mayores, sobre todo sus padres, cuando le decían que así era como se hacían los niños, claro había oído decir siempre lo de la cigüeña y lo de la virgen María y pensaba que su madre era casta y pura como la virgen, había visto a sus padres besarse pero eso era normal en gente que se quería. PERO METER LA PILILA POR DONDE MEAN LAS MUJERES. ESO ERA UNA GUARRADA!!!!!

La cuestión es que a partir de ese día se dio cuenta de que la pilila ademas de para mear también servia para otra cosa, cuando se la frotaba se hinchaba y hasta le daba algunas sensaciones agradables, no es que se convirtiera en un masturbador compulsivo pero si algo precoz por la edad a la que empezó.

Al comentarlo con los niños de su edad, los niños le llamaban embustero que eso que decía eran marranadas, pero el lo había visto en fotos y sabía que era verdad.

Una tarde en la escalera del edificio donde vivía, estaba jugando con los hijos de los porteros, dos hermanos (niño y niña) unos años más pequeños que él y lo comentó, los niños no dudaban de lo que decía pues era mayor que ellos y en parte lo idolatraban.

Se subieron al rellano donde vivía para estar fuera de las miradas de los mayores y se mostraron sus partes, con la sensación de que hacían algo prohibido empezaron a excitarse a los don niños se les empezó a hinchar la pilila y la niña estaba asombrada ante la transformación, estaban tocándose mutuamente cuando se abrió la puerta de la vecina. La mujer, una mujer mayor que podría ser su abuela se horrorizó y les increpó. Les amenazó con contar lo que había visto a los padres y los niños perdieron al momento la excitación sexual por el temor a las posibles represalias de sus respectivos padres.

Estuvo toda la semana esperando un castigo que nunca llego, no sabía si la vecina se habría chivado o tuvo tanta vergüenza, el sexo era un tema tabú  en aquellos tiempos que la gente adulta omitía en sus conversaciones, que le daba pudor comentar y prefirió guardarse el secreto.

Al empezar el curso escolar hizo amistad con su compañero de pupitre y estaban comentando lo ocurrido durante el verano y el se puso a contar lo ocurrido con los hijos de los porteros en la escalera. En el pupitre de delante estaba la vecina de Ricardo, su compañero de pupitre, y tenía un oído muy fino, se giró hacia ellos y dijo “Es verdad que os crece? yo no me lo creo” como eran muy niños llevaban pantalones cortos, los pantalones largos eran para los más mayores, le contestaron que se agachara como si recogiera algo del suelo y mirase. La niña tiró el lapicero al suelo para atrás y se acachó., los dos se habían sacado la pilila por las perneras y ante la excitación de ser contemplados tuvieron una erección,

La niña quedó fascinada ante el abultamiento del miembro viril y se hicieron compañeros inseparables esperando la ocasión de compartir nuevas experiencias.

Al acortarse el día a medida que avanzaba el otoño, tenían la seguridad que pronto tendrían la ocasión, pues la oscuridad de la tarde noche cada día era más larga y disponían de más tiempo antes de recogerse en sus casas para cenar, pero no fue hasta las vacaciones de navidad,  cuando fueron dos calles más allá de donde solían jugar y encontraron un motocarro (pequeño coche con cabina y caja abierta como un camión) que tenía la caja cubierta con un toldo de lona y estaba vacío, sin dudarlo se metieron en el y fuera de la vista de los transeúntes empezaron a explorarse. cada uno iba transmitiendo las sensaciones que notaba a los demás, se tocaban y veían las reacciones que sus roces ocasionaba en ellos. Eran muy jóvenes para obtener un orgasmo pero fue algo parecido mas debido a la excitación que sentían por estar haciendo cosas prohibidas que por el acto sexual no consumado ya que ninguno de los dos logro penetrar en la niña pero salieron del vehículo pensando que ya eran hombres y ella mujer.

Repitieron el juego alguna vez más, pero como Ricardo y Cecilia eran vecinos alguna vez jugaban ellos solos en la escalera de su edificio hasta que los pillaron.

Dejaron de acudir a la escuela al reanudarse el curso , más tarde se enteró que los habían llevado a un internado, a Ricardo a uno de curas y a Cecilia a otro de monjas y que no salían ni los fines de semana.

Luisito se quedó sin compañeros de juegos de mayores, sabía que el internamiento de sus amigos era consecuencia de los juegos que habían practicado.

En estas vacaciones de navidad los reyes le trajeron sus primeros pantalones largos, unos de una tela que llamaban espuma que le picaban y le molestaban pero como eran pantalones de mayor los llevaba muy orgulloso.

De vez en cuando pensaba en sus compañeros de juegos y temía que ante amenazas dijeran que el también participaba y lo castigaran por ello.

Pero el castigo no fue como el esperaba. Una tarde cuando subía a su casa para cenar, su madre le dejaba estar en la calle hasta las siete y media o las ocho , era ya de noche un hombre entro después de él en el portal y lo cogió por los hombros dándole la vuelta  y le hablaba muy irritado. Luisito no entendía nada, no sabía que quería aquel hombre, de pronto el hombre se llevo las manos a la cremallera del pantalón y le enseño sus partes. quedo estupefacto ante aquella visión y oyó que el hombre le decía.- cuando tengas esto serás un hombre mientras tanto solo eres una mierdecilla.- El hombre desapareció como había venido, todo había sucedido tan rápido que no daba crédito a lo que había pasado, pero su corazón latía muy rápido y estaba paralizado de terror y sabía que si había ocurrido, un hombre se había sacado la polla delante de su cara.

El no lo sabía pero el hombre era un familiar de Cecilia que tuvo que contar todo lo que había pasado a la madre superiora del internado y sus padres, estos al enterarse de que había otro niño que también había jugado y no había recibido ningún castigo  decidieron dar un buen susto al niño que también  había participado en las pecaminosas actividades de su hija.

El susto causo efecto y los juegos sexuales desaparecieron por mucho tiempo de la mente de Luisito, ocasionalmente se veía involuntariamente en situaciones comprometidas, como aquella vez que fueron de excursión con varias familias y en un paseo por el bosque se tropezó casi de bruces con una pareja en pleno acto sexual, ya no era tan niño y tuvo plena conciencia de lo que estaba haciendo la pareja, los espío un rato y después se marcho antes de que la pareja se percatara de su presencia, de regreso al sitio donde estaba su grupo familiar no pudo refrenarse y se escondió entre la maleza para bajar el hinchazón que tenia en la bragueta, desde ese día se dio cuenta de que los juegos con Ricardo y Cecilia habían sido muy inocentes pues no era como los que estaban haciendo la pareja y tomo conciencia de su virginidad


1 comentario

  1. Dominique dice:

    Encontre el enlance en mi muro, son las 6,20 de la mañana esto y adormilada pero lo lei de un tiron. Te sigo ¿vale?

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